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“Si no votas, no existes”: la poco amistosa campaña de la oposición para convencer a venezolanos que no votarán

Por: Orlando Avendaño - @OrlvndoA - Sep 28, 2017, 7:44 pm
(Twitter)
El candidato de la MUD, Ismael García, en campaña; quien ganó unas primarias en un proceso denunciado y turbio. (Twitter)

La coalición de partidos opositores, Mesa de la Unidad Democrática (MUD), decidió asistir al proceso electoral de las regionales en medio de un ambiente bastante complejo. La noticia no fue recibida con agrado por un importante sector de la población que adversa al régimen de Maduro; según esta porción, al participar en una elección orquestada por la dictadura y subordinada a la Asamblea Nacional Constituyente, se está otorgando tiempo y legitimidad al régimen y al ilegal armatoste que se impuso el 30 de julio.

Ahora que la oposición inscribió candidatos y se presentará a las elecciones —planteadas por la dictadura y la Constituyente para el 30 de julio— necesita el respaldo popular para que sus políticos triunfen en cada entidad. Sin embargo, han empuñado una campaña que, en vez de atraer a quienes desconfían en la Unidad, logra amenazar, intimidar y alejar a gran parte del electorado.

El proceso de captar electores comenzó con los candidatos a primarias asegurando que ellos representan al movimiento cívico que se mantuvo en las calles entre los meses de abril y julio. Aunque varios políticos parecen haberle dado la espalda a la protesta —como el concejal de Chacao y miembro del partido Voluntad Popular, Rafael Del Rosario, quien recientemente condenó una protesta espontánea de jóvenes en Caracas— ; ahora se presentan como los nuevos miembros de la denominada «Resistencia».

Ser candidato a gobernador “es lo mismo que hacían los escuderos en las marchas”, según el alcalde Carlos Ocariz, y candidato a la gobernación de Miranda. “Nosotros ahora somos los escuderos, somos los que recibimos todos los ataques”, espetó el político —haciendo referencia a los jóvenes que durante las protestas blandían un escudo de cartón o metal para protegerse de la represión de la dictadura—.

Voluntad Popular fue por años el partido más vanguardista de Venezuela. Se perfilaba como una fuerza política rebelde e incómoda, tanto para la dictadura como para los más moderados de la oposición; sin embargo, en las últimas semanas esta concepción se ha ido desmoronando —en esto colaboran declaraciones como la del concejal que condenó la protesta y aseguró que la única vía es el voto—.

Pero el partido de Leopoldo trata de sacar provecho a la imagen que por años permitió a Voluntad Popular ser uno de los movimientos con mayor influencia dentro de la oposición venezolana. “Estos son los candidatos de la resistencia que debes elegir en las elecciones primarias”, señala la cuenta de Twitter de la tolda naranja sobre las opciones a gobernadores.

Hay voces disidentes en cada partido. David Smolansky o Roberto Smith, de Voluntad Popular, consideran que se debe mantener la lucha de calle y han expresado abiertamente su escepticismo con respecto a la participación en las regionales. De hecho, Smith asegura que negó ser candidato a la gobernación de Vargas porque no lo considera pertinente.

La campaña sigue y se oscurece cada vez más. Quienes no votarán se mantienen con firmeza apegados a sus convicciones. Muchos no llaman a la abstención, ni tratan de combatir a toda una estructura propagandística —o por respeto o por temor a ser aplastados—. María Corina Machado, cofundadora del movimiento Soy Venezuela —alternativa a la MUD—, asegura que la organización no busca promover la abstención; sino que cada quien elija por sí mismo. Y como la Mesa de la Unidad necesita más que nunca el apoyo en las urnas, insisten.

“Si no votas, no existes”. Esa es una frase que se ve en una de las imágenes propagandistas del candidato a Vargas y exdiputado, José Manuel Olivares. La reacción al chantaje fue odiosa. A muchos venezolanos no les agradó que un dirigente de la oposición trate de suprimir ciudadanos por simplemente ejercer el derecho de la abstención.

Y José Manuel Olivares recorre el estado Vargas haciendo promesas. También lo hacen la mayoría de los candidatos. Hablan de escasez, de la crisis humanitaria y de la inseguridad. Todos problemas inherentes al régimen que impera en Venezuela y cuya resolución poco depende de algún funcionario.

Son pocos los que discuten la importancia del voto para la restauración del sistema democrático. No todos hablan de convertir el quince de octubre en un acto de protesta; y tampoco tratan de esbozar —o al menos inventar— alguna relación entre la participación en un proceso orquestado por el Consejo Nacional Electoral ilegal, y la protesta de calle que por meses generó una coyuntura difícil para Nicolás Maduro.

Según el diputado Juan Miguel Matheus, si algún dirigente opositor gana la gobernación, los ciudadanos que vivan bajo esa administración no emigrarán del país. “Si no quieres que tu hijo se vaya del país, vota en contra de Maduro y así verás a tus hijos crecer en Venezuela”, escribió el dirigente del partido Primero Justicia en su cuenta de Twitter. Las respuestas, que superan los likes y retweets, tampoco son afables.

“Increíble que se digan cosas como estas para llamar a votar. ¡Qué irresponsable! Algo así como también dijeron que los que no votan no existen”, dijo al respecto un usuario en su cuenta de Twitter.

Si bien desde ambas trincheras de la oposición hay insultos y fanatismo: «El que vote es chavista/el que no vote es chavista». Solo un lado ha erigido una campaña. Con recursos, organización y estructura.

Muchos que durante las protestas aseguraron que la rebelión en las calles era la única vía; hoy dicen que el voto lo es. Al respecto, el dirigente de Voluntad Popular —y suerte de disidente actual—, Roberto Smith, dice: “Decir que la única arma que tiene el ciudadano es el voto es reducirlo a un ser incompleto, incapaz de ejercer su libertad plena”.

Uno de los que desde su tribuna se ha encargado de ofender más a quienes deciden no votar, es el escritor y catedrático chileno, Fernando Mires. El profesor sugiere en su cuenta de Twitter que todo el que no vota, de alguna u otra manera, labora para el régimen de Maduro. Y además, insulta.

No solamente una parte importante de la oposición venezolana ha expresado su escepticismo con respecto a la participación en el proceso electoral. Líderes del mundo como Pastrana, el Nobel de la paz Óscar Arias e incluso el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, han condenado lo que se podría convertir en simplemente una repartición de poder.

Parte importante de la dirigencia teme perder las elecciones o que la abstención se convierta en un grito de descontento contra la misma Mesa de la Unidad Democrática. Para algunos los que no votarán son minoría; sin embargo, se invierte tiempo y esfuerzo en convencer de una manera antipática. La campaña parece agresiva e intimidante.

“Promover el voto con chantajes y falacias, con campañas que despilfarran lo que a la gente le falta, sin rendir cuentas. Malo malo”, escribe en su cuenta de Twitter el periodista Luis Carlos Díaz. Otra comunicadora, Ibéyise Pacheco, también añade al respecto: “Esta campaña que supuestamente intenta revertir la abstención es una de las más agresivas y torpes que he conocido. Maltratan cual chavistas”.

 

Orlando Avendaño Orlando Avendaño

Orlando Avendaño es periodista venezolano, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello. Columnista y redactor del PanAm Post desde Caracas. Síguelo @OrlvndoA.