En Venezuela presos con orden de liberación comandan toma de cárcel política

La protesta se lleva a cabo en la sede principal del SEBIN, la policía política de Maduro; es allí donde los presos están hacinados, torturados y secuestrados por las autoridades que se niegan a liberarlos.

158
Un vídeo difundido en las redes sociales se muestra al policía Fred Mavares, quien permanece detenido hace dos años pese a contar con boleta de excarcelación. (Twitter)

Un nuevo motín de presos políticos se registra en Venezuela por la constante violación a los derechos humanos por parte del régimen de Nicolás Maduro, pues el grupo que protagoniza la protesta no solo se ha mantenido incomunicado, sino que además hay detenidos a quienes se les expidieron sus boletas de excarcelación hace más de dos años.

La protesta se lleva a cabo en la sede principal del SEBIN, la policía política de Maduro. Es allí donde los presos están hacinados, torturados y secuestrados por las autoridades que se niegan a liberarlos a pesar de contar con órdenes judiciales de excarcelación.

En una jornada inusual, publicaron videos y audios a través de las redes sociales desde el interior de la sede del SEBIN. Las imágenes difundidas muestran cómo los presos políticos reclaman por los abusos cometidos por parte de los custodios.

Un vídeo difundido en las redes sociales muestra al policía Fred Mavares, quien permanece detenido hace dos años pese a contar con boleta de excarcelación según sus abogados. En el video exige la presencia de una “comisión de la verdad” para buscar solución a cada uno de los casos.

Los prisioneros políticos exigen que se resuelva su situación legal y además recibir atención médica a los que así lo requieren. Piden también que los extranjeros detenidos sean deportados a sus naciones de origen.

“Si se produce una masacre hacemos responsables a la autoridades del Estado que fueron los que han hecho caso omiso a todas las situaciones y las aberraciones que están ocurriendo aquí en el Sebin”, señaló también Fred Mavares, comisario de la Policía del municipio Chacao, considerado como uno de los presos políticos del país.

“No trasladan a la gente a los tribunales, no trasladan a la gente a centros penitenciarios. Imagínense, si no le da libertad a personas con boletas de excarcelación desde hace dos años, ¿qué quedará para los demás?”, añade Mavares en uno de los videos difundidos.

El abogado Alfredo Romero, director del Foro Penal Venezolano, señaló a través de su cuenta en Twiter que  dentro del SEBIN hay 10 personas recluidas por no estar de acuerdo con el Gobierno. Además, señaló que llevan 55 días “incomunicados (Sin visitas de familiares ni abogados)”.

No es primera vez que en el SEBIN se registra un motín como medida de protesta para exigirle al régimen de Maduro que respete los derechos humanos. Entre el 16 y el 18 de mayo de este año se llevó a cabo otra protesta en esos calabozos; una situación que posteriormente generó la liberación de algunos presos.

Y es que mientras estos presos protestan en uno de los principales centros de reclusión en Caracas, el régimen de Maduro mantiene un total de 261 presos políticos, según cifras del Foro Penal.

El SEBIN es un ejemplo de cómo funciona la dictadura en Venezuela y cómo se irrespetan los derechos humanos, a tal punto de no cumplir con las órdenes judiciales.

En el país suramericano la violación a derechos humanos es tal que de acuerdo con la ONG mencionada, todavía hay cuatro adolescentes detenidos, y hay otros dos con boletas de excarcelación desde hace dos años, pero que aún están detenidos sin explicación.

A esto se suman 234 presos políticos que no han sido condenados, y a los que constantemente se les difieren sus audiencias. Sus casos prácticamente están paralizados.

El primero de junio de este año el régimen de Maduro liberó a un grupo importante de presos políticos que mantuvo como rehenes. Fueron varias tandas que demostraron que los presos estaban secuestrados y que la orden de liberarlos solo es dictada por el Ejecutivo.

La dictadura aún mantiene a 261 presos políticos tras las rejas.

Comentarios