Oposición aumenta presión contra Ortega y convoca paro nacional

"Al dictador se le acaban las opciones. En cualquier momento puede optar por ceder e irse": Alfredo Rodríguez.

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“Es una opción extrema para responder a condiciones extremas”. (Twitter)

La alianza opositora en Nicaragua, que agrupa a empresarios, estudiantes y sectores de la sociedad civil, convocó para el que próximo jueves 14 de junio a un paro nacional de 24 horas que serviría como un nuevo método de presión para conseguir la “democratización” del país, que se traduce en la salida del presidente Daniel Ortega.

Por medio de un comunicado, la Alianza Nacional por la Justicia y Democracia explicó que la intención es que la convocatoria abarque a todo el país y a todas las actividades económicas, menos aquellas de servicios básicos y de la preservación de la vida.

Para ello, la oposición instó a los dueños de los negocios y a los profesionales independientes a cerrar por cuenta propia sus establecimientos, y animó a los empleados públicos a sumarse de forma masiva para que no acudan a sus puestos de trabajo.

“Si lo hacen todos juntos no podrán tomar represalias en contra de ustedes”, aseguró el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri.

Una “medida extrema” ante condiciones extremas

El paro significaría una nueva etapa en las protestas de Nicaragua, y pese a que la nueva acción es por un periodo corto, por ahora, es considerada una “medida extrema” para que el dinero no circule, lo que mandaría un mensaje inequívoco a Ortega sobre la unión del país.

“Es una opción extrema para responder a condiciones extremas”, dijo Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES).

El paro no solo serviría para demostrar al mandatario que ha perdido el control de Nicaragua, sino que además sería una nueva forma de manifestación que evitaría la represión de las fuerzas de choque del régimen que ha dejado en menos de dos meses al menos 146 muertos, según datos del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

“La finalidad del paro es que Ortega cese la represión y acepte una salida negociada. Y me da la impresión de que al dictador se le acaban las opciones. Se queda sin apoyos de cualquier tipo y eso hace que tenga los pies de barro ahora mismo. En cualquier momento puede optar por ceder e irse, siempre de forma negociada”, dijo Alfredo Rodríguez, director del máster en políticas públicas de seguridad en la Universidad Camilo José Cela (Madrid).

Cabe destacar que el país ya tenía paralizada casi en un 70 % sus actividades cotidianas debido a los más de 120 cierres viales que había en todo el país.

De hecho, la ciudad de León (ubicada al noreste de la capital de Nicaragua) ya había organizado su propio paro de 24 horas el pasado martes tras la escalada violencia y los organizadores calificaron el evento como un “éxito”, ya que el departamento se logró paralizar casi en su totalidad.

¿Por qué ahora?

La convocatoria que iniciará desde las cero horas del jueves 14 de junio hasta las 11:59 p. m. de ese mismo día había estado siendo evaluada por la alianza opositora desde hace días, sin embargo, no fue sino hasta el pasado martes 12 de junio que se decidió aplicar esta medida.

La decisión se tomó luego de que se conociera que el presidente Ortega ofreció al Gobierno estadounidense adelantar elecciones como una supuesta solución a la crisis, pero la propuesta fue rechazada por sectores sociales y por los campesinos, ya que no indicaba fecha específica, lo que significaba que podría ser una estrategia del Gobierno para darse oxígeno.

“No nos vamos a adelantar a acciones si no tenemos una respuesta del Gobierno” sobre la reanudación de las negociaciones para discutir la agenda de democratización planteada por la iglesia. “Tenemos que esperar que haya esa respuesta. Si no la hay, esa propuesta (de Ortega a Estados Unidos) queda descartada”, indicó Aguerri.

El paro llega tras los diversos intentos fallidos de mantener un diálogo entre la oposición y Ortega. La falta de respuesta del régimen ante el última propuesta de la Conferencia Episcopal y el sentido de urgencia por encontrar una solución a la grave crisis en Nicaragua genera esta nueva etapa en las manifestaciones.

Líder religioso pide apoyo al paro

Tras el anuncio de la alianza opositora, el obispo Silvio Báez se manifestó señalando la importancia de sumarse al paro para conseguir que Ortega vuelva al diálogo.

“Apoyemos el paro nacional como acto de presión y protesta social”, escribió a traves de su cuenta oficial de Twitter.

El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua recordó que en el año 2017, el Papa Francisco señaló que “el cambio crucial en la vida de los pueblos, de las naciones y de los estados se realiza a través de una lucha pacífica, que emplea solamente las armas de la verdad y de la justicia”.

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