ONU le rinde tributo a un asesino en masa: al Che Guevara

"Hemos fusilado", dijo El Che ante la ONU, medio siglo después, con más de 100.000 cubanos muertos como consecuencia de su revolución, la ONU le tributa.

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(Fotomontaje de PanAm Post)

Un retrato gigante del asesino en masa Che Guevara ahora está en exhibición en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra, sede de su irónicamente llamado Consejo de Derechos Humanos, así lo describe Hillel Neuer, el director ejecutivo de UN Watch, organización no gubernamental fundada por exmiembros de la ONU para vigilar su cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas.

El director manifestó no solo su indignación por el homenaje a un asesino, sino por cómo la ONU está manejando la situación en Venezuela, pues en el informe de más 11.000 palabras no hay ni una sola mención al país sudamericano sobre el «derecho a la comida».

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Neuer resalta que el fantasma del Che Guevara acecha a la ONU, pues no solo su rostro es visible, sino su influencia. Esto debido a que un organismo que presuntamente vela por los derechos humanos está negando la hambruna que padecen los venezolanos mientras conmemora al verdugo que hizo posible la Revolución cubana que hoy drena a Venezuela de sus recursos petroleros y acecha a la población con fuerzas paramilitares de origen cubano.

A pesar de que el venezolano ha bajado un promedio de 11,4 kilos por la falta de acceso a comida, tanto por la falta de producción como por la incapacidad de importar, dado que para hacerlo es necesario comprar dólares que requiere(n) autorización gubernamental.

Actualmente, más del 60  % de los venezolanos se acuesta a dormir con hambre y el 63,2 % de los adultos admitió que solo come dos veces del día para alimentar mejor a sus hijos.

De acuerdo con la Encovi (Encuesta de Condiciones de Vida), el 70,1 % de los hogares no tienen dinero para comidas saludables.

Pero no es la primera vez que la ONU y los organismos vinculados ignoran sucesos políticos con sesgo ideológico. Ya en el 2013, la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) le hizo un homenaje al hombre que ante la ONU confesó fusilar a los opositores políticos.

Según los datos recopilados por el Instituto de la Memoria Histórica, Ernesto El Che Guevara firmó la orden de 216 ejecuciones.

“Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, la prueba judicial es innecesaria. Estos procedimientos son un detalle burgués arcaico. ¡Esta es una revolución! Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro”, proclamó el Che Guevara, ganando así el apodo del «Carnicero de la Cabaña».

Lo más llamativo, y que produjo indignación, es que una entidad a cargo de la cultura le haga un homenaje a un hombre que promovía la censura a la prensa, el pensamiento único y bajo cuyo nombre hasta hoy cada niño cubano, lejos de educarse, es adoctrinado a prescindir de su persona para entregarse en servicio del socialismo por medio del grito: «seremos como el Che«.

“¡Los jóvenes deben aprender a pensar y actuar como una masa. Es criminal pensar como individuos!”, exclamó.

“Hay que acabar con todos los periódicos. Una revolución no se puede lograr con la libertad de prensa”, exacerbo, al punto que hasta el día de hoy se penaliza en Cuba con ocho años de prisión por colaborar con la prensa extranjera.

El Che Guevara firmó la orden de ejecución de más de 216 personas, 52 de las cuales fueron fusiladas en el primer año de Gobierno. (Foresight Cuba)

Una vez en el Gobierno, se profundizó la purga de opositores. En el primer mes, el Che Guevara firmó la orden de ejecución de 52 personas.

Esos son los números que cuentan con su firma, las ejecuciones por mano propia no tienen registro.

No obstante, de acuerdo a la obra El costo humano de la revolución social, de Armando Lago, los muertos de la revolución llevada a cabo por el Che Guevara y los hermanos Castro produjo al menos 104.374 muertos.

Entre 65.000 y 80.000 murieron huyendo, sobre todo en alta mar, de acuerdo al investigador Humberto Fontova.

Por su parte El libro negro del comunismo reporta que 16.000 muertes se debieron a fusilamientos, particularmente en los primeros años de la revolución.

En vista de que el régimen tiene el monopolio de las cifras y muchos muertos perdieron la vida sin que sus cuerpos fueran recuperados,  Rudolph J. Rummel, autor de la obra Death By Government, aplica el término «democidio», pues el régimen comunista arrasó con un campo demográfico. Por tanto, los muertos pueden llegar a 141.000 si se suman las cifras presentadas de El Proyecto Cubaarchive, que incorpora muertes en prisión y en campos de trabajo forzado.

Estas cifras no incluyen los entre 14.160 y más de 30.000 (cifra que incluye los cuerpos que no fueron repatriados) soldados que murieron tanto en el África como en las guerras de guerrillas de Hispanoamérica.

Perseguía tanto a religiosos como a homosexuales

Cabe resaltar que en Cuba el servicio militar es obligatorio para varones, gracias a la labor del Che Guevara. Por ello, tanto a los religiosos como a los homosexuales les internaba en campos de trabajo forzado llamados UMAP, Unidades Militares de Ayuda a la Producción, bajo el lema «el trabajo os hará hombres».

No fue hasta que el papa Juan Pablo II visitó Cuba que aminoró la violencia contra los católicos, a quienes se les prohibía ser parte del Partido Comunista Cubano, pues su lealtad debía estar primero con la revolución. Pues para los socialistas, según el  Che Guevara, no existe el individuo, la persona. Como tal, tampoco la voluntad. Entonces quien ponga una emoción, sea el amor, la atracción o la devoción por encima de la revolución debe ser castigado, con trabajo forzado e incluso el paredón.

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