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Soy mujer y no celebro el 8 de marzo

Por: Vanesa Vallejo - @VanesaVallejo3 - Mar 8, 2017, 2:15 pm
(Twitter) mujer
Pero sea cual fuere la causa, se nos enseña que el 8 de marzo conmemoramos la lucha de las mujeres que se rebelaron contra los malos tratos y la opresión del capitalismo, o más exactamente, de hombres capitalistas que las tenían esclavizadas. (Twitter)

El 8 de marzo se celebra el “día internacional de la mujer”. A muchas, desde pequeñas, nos cuentan la historia de aquellas mujeres que murieron por causa de un incendio en una fábrica de camisas. Estoy segura de que muchos, al igual que yo, habrán oído variantes de la historia que relatan cosas como que las trabajadoras estaban protestando y el dueño de la empresa quemó el lugar en retaliación por sus paros.

Lo cierto es que nunca se pudo establecer el origen del incendio, según el informe de los bomberos es posible que se haya producido por una colilla de cigarro mal apagada. Pero sea cual fuere la causa, se nos enseña que el 8 de marzo conmemoramos la lucha de las mujeres que se rebelaron contra los malos tratos y la opresión del capitalismo, o más exactamente, de hombres capitalistas que las tenían esclavizadas.

Esta historia, que es la que todas conocemos, encierra una supuesta lucha de la mujer en contra del “capitalismo opresor”. Pero si nos vamos a los orígenes de la fecha, encontramos que no solo la historia que se ha tejido alrededor de la supuesta celebración es anticapitalista, sino que el nacimiento de esta “conmemoración” se da en el núcleo del movimiento socialista.

Se pueden identificar diferentes antecedentes del famoso “día internacional de la mujer” todos relacionados con la izquierda y el socialismo. En 1908 en Chicago, Estados Unidos, se celebra por primera vez “día de la mujer” en ese país, el acto fue liderado por mujeres del movimiento socialista. Para el siguiente año, en Nueva York, se celebra el día en medio de un acto del Partido Socialista de Estados Unidos apoyando la huelga de las trabajadoras del sector textil.

Sin embargo, es en 1910 en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas que se proclama, por primera vez, el 8 de marzo como el “día internacional de la mujer trabajadora”. Por supuesto Unión Soviética, “luz” del socialismo para esos días, no podría quedarse atrás y declaró la fecha como día feriado. Como se puede ver, los antecedentes de lo que hoy se celebra como “día de la mujer” están en el movimiento socialista y enmarcados en una supuesta lucha de la mujer por liberarse de la opresión del capitalismo y de los “empresarios malvados”.

El 8 de marzo es, pues, una celebración de origen socialista que intenta convencer a las mujeres de que sus males son causados por el capitalismo y por los hombres. Ya decía Engels en “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” que las mujeres solamente lograrían ser libres cuando cayera el capitalismo y se instaurara el socialismo. Es esa la misma idea que hoy en día nos quieren vender.

Pensamientos bastante extraños cuando consideramos que si hay algo que ha ayudado a mejorar la situación general de la mujer es el capitalismo. Es gracias al surgimiento de este modelo económico, a los increíbles avances tecnológicos ocurridos en la revolución industrial, que cada vez más mujeres pudieron vincularse a la vida laboral. Antes, cuando todo dependía de la fuerza bruta, cuando los trabajos eran demasiado pesados, las mujeres no tenían oportunidad de desarrollarse profesionalmente por sus naturales limitaciones físicas.

Ahora, cuando la mayoría de los trabajos, sobre todo los más apreciados por el mercado, son de carácter intelectual y no requieren la fuerza del cuerpo de un hombre, la mujer tiene un abanico increíble de posibilidades para ocuparse laboralmente. Fue, pues, el capitalismo, con todo el desarrollo tecnológico que trajo, el mejor aliado de las mujeres es su proceso de vinculación al mercado laboral.

Pero no solo eso, la idea de los colectivos feministas de que la mujer no estuviera relegada al cuidado de los niños y la limpieza del hogar, se materializó también gracias al capitalismo. Las máquinas para lavar ropa, cocinar o hacer cualquier labor doméstica, así como inventos para facilitar el cuidado de los niños, tales como pañales desechables o leches llenas de vitaminas, permitieron que las mujeres tuvieran que gastar cada vez menos tiempo en ese tipo de actividades.

Entonces, el capitalismo, del que tanto despotrican los colectivos feministas, logró por un lado que la mujer pudiera cuidar de sus hijos y de su hogar sin tener que renunciar a la vida laboral pero, además, en tanto que abrió un universo de posibilidades laborales, que antes simplemente no existían, nos permitió vincularnos al mercado laboral.

 

Es cierto que para 1911, cuando ocurre el incendio que se pretende mostrar como prueba de que el capitalismo oprime a la mujeres, las condiciones laborales eran malas, muy diferentes a lo que tenemos ahora, pero esa no era una situación exclusiva de la mujer. De hecho, históricamente los hombres han llevado siempre la peor parte, van a la guerra, deben hacer los trabajos más difíciles, son los que tradicionalmente se han encargado de buscar el sustento para la familia.

En general las condiciones laborales a inicios del siglo XX eran malas, para hombres y mujeres, y fue gracias al capitalismo, y no a los lindos discursos socialistas, que las mujeres empezaron a vincularse al mercado laboral y a tener mejores condiciones.

De modo que no creo que haya que celebrar una fiesta socialista que intenta presentar al capitalismo y al hombre como enemigos naturales de las mujeres. Y si alguien todavía cree en las buenas intenciones del socialismo respecto a la mujer, puede buscar cuál era la situación del sexo femenino en la Unión soviética o, remitirse a un ejemplo más actual, ver cómo viven las mujeres cubanas.

Si hay un feminismo para resaltar es el que es hijo del liberalismo, ese que en medio de revoluciones liberales le reconoció a la mujer, como individuo que es, sus derechos de propiedad. Despotricar del sistema que más beneficios nos ha concedido y hablar de las mujeres como un colectivo, en natural enfrentamiento con los hombres, es un sinsentido.

Vanesa Vallejo Vanesa Vallejo

Vanesa Vallejo es economista de la Universidad del Valle. Paleolibertaria, columnista, influenciadora en redes sociales y periodista de opinión en RCN Radio. Síguela @VanesaVallejo3.