En Rusia, senadora propone equiparar Nazismo y Stalinismo

Tanto la izquierda occidental como Jrushov usaron el término Stalinismo para ocultar el genocidio de la los bolcheviques

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Solzhenitsyn llamaba el intento de ocultar los crímenes del comunismo atribuyéndolo todo a Stalin “una vileza intolerable”. (FotoMontaje de PanAm Post)

Luego de las elecciones presidenciales celebradas en Rusia, a mediados de este mes, la senadora Lyudmila Narusova, madre de la candidata presidencial Ksenia Sobchak —quien se enfrentó a ataques de candidatos simpatizantes del Stalinismo— anunció que elaborará un proyecto de ley donde se criminalice la apología del Stalinismo, como se hace con el Nazismo.

Así lo transmitió en un artículo de RT (Russia Today), el canal financiado por el gobierno ruso. Sin embargo, no ha habido repercusión en otros medios.

Por lo cual PanAm Post contactó a Enrique Vargas, traductor del ruso al castellano, incluido obras póstumas por pedido personal del autor, de Solzhenitsyn, ganador del Nobel de Literatura por Archipiélago Gulag, tratado histórico que detalla el genocidio comunista en Rusia y analiza el enorme sistema de campos de concentración y de labor forzada en tiempos soviéticos, donde fue prisionero por una carta que escribió mientras combatía a los Nazis -bajo el rango de teniente de artillería- durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde su adolescencia, Vargas participaba en las actividades de la disidencia anti-comunista en Moscú, donde nació, ya que sus padres fueron “niños de la Guerra Civil Española”. Sostiene que toda su vida ha estudiado “los crímenes del comunismo y lucha activamente en contra de esta ideología genocida”.

¿Es correcto equiparar el Nazismo con el Stalinismo?

Los Nazis aprendieron cómo montar campos de exterminio y trabajos forzosos de los soviéticos, mandando delegaciones de militares a la URSS en los años 1937 – 1939, en la época dorada de relaciones entre los dos países, para que los chekistas rusos les enseñasen esta materia que ellos luego implementaron en la guerra.

Utilizar la falsa dicotomía Nazismo-Stalinismo es ayudar al marxismo cultural. La dicotomía verdadera es nazismo-comunismo. Y el hecho que el comunismo ha sido mucho más mortal que el nazismo es absolutamente evidente, en número de los masacrados entre tan solo Rusia, China y Camboya supera todos los precedentes en la historia de la humanidad.

“Stalinismo”, como concepto es una falacia inventada por Jruschev (sucesor de Stalin y primer secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética) para desacreditar a su endiosado predecesor, por dos razones: 1) siendo un personaje relativamente desconocido por el pueblo raso, necesitaba tumbar la figura del dictador para poder ocupar su puesto. 2) le tenía a Stalin un odio visceral, porque éste solía humillarlo en las borracheras habituales de su entorno, haciéndolo saltar alrededor de la mesa cantando como un gallo.

A Jruschov no le interesaba, evidentemente, desacreditar el comunismo a grosso modo, todo lo contrario, quería lavarle la cara a la maligna ideología, achacando el genocidio a los “abusos del usurpador Stalin”.

La izquierda occidental se agarró del término con el entusiasmo tan vil que la caracteriza, coincidiendo en el objetivo con Jruschov: ocultar el mega-genocidio de la banda de Lenin-Trotsky-Sverdlov, en comparación con la cual Stalin era un novato mediocre, dado que ellos masacraron 40 millones de los rusos étnicos entre 1917 – 1925, o sea, en 8 años. Stalin masacró el mismo número en 30 años de su reino. Solzhenitsyn llamaba el intento de ocultar los crímenes del comunismo atribuyéndolo todo a Stalin “una vileza intolerable”.

¿Se debe sancionar la apología del Stalinismo?

Otra vez, el llamado stalinismo fue terrorífico, pero mucho más terrorífico era el bolchevismo. Muchos rusos incluso están agradecidos con Stalin por haber aniquilado la cúpula de los bolcheviques que, odiando al pueblo ruso, eliminaron sus mejores representantes.

Y lo que los adoradores de Stalin no entienden es que éste, tampoco siendo ruso, exterminó a millones y millones de este pueblo ajeno a él. No sé si habría que sancionar la apología de una ideología, yo, personalmente, creo firmemente en la 1ª Enmienda de la Constitución norteamericana que defiende la libertad de expresión. Lo que sí hay que hacer es divulgar ampliamente los crímenes del bolchevismo, y esto ya se está haciendo en Rusia a gran escala.

Probabilidades de aprobar la moción con Putin en el poder

Putin ya ha hablado muchas veces de la malignidad del comunismo y ha denunciado sin tapujos la figura de Lenin. Sin embargo, él tiene que andar con cuidado respecto a la figura de Stalin: todavía hay muchos veteranos de la Segunda Guerra Mundial que veneran a su figura, y muchos nostálgicos de la época “gloriosa” de ese tirano.

Por lo tanto, no puedo decir con certeza que Putin tenga alguna influencia sobre la votación. Asimismo, la constitución de Rusia limita sus poderes.

Para resumir, y lo que es lo más importante: la senadora Narusova viene de familia comunista. Tiene interés, al igual que otros grupos, en achacar todas las atrocidades del comunismo a Stalin, para ocultar los crímenes que los bolcheviques perpetraron en la revolución contra el pueblo ruso.

Su hija, Ksenia Sobchak, es una izquierdista pro-Unión Europea, pro-ONU. Sus posiciones son equiparables a las posiciones del Partido Demócrata actual de los EEUU.

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