Brasil crece y levanta la economía de toda la región

Bolsonaro puso fin a los privilegios de la clase política

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Bajo la gestión de Jair Bolsonaro la economía de Brasil prosperó tanto que elevó a toda la región. (EFE)

El lunes 20 de enero se oficializó que la economía de hispanoamérica crecerá un 1,6 % en el 2020 y 2,3 % en el 2021, gracias al éxito de Brasil con Jair Bolsonaro. Ni siquiera el empeoramiento de las economías de Chile y México han podido sopesar el resultado favorable para la región.

Así lo indica el informe sobre «Perspectivas Económicas Globales» presentado en el foro Económico de Davos, Suiza.

Además del crecimiento en el sector minero, lo que más fortaleció la economía de Brasil fue que puso fin a los privilegios de la clase política. Cada funcionario público ganaba igual a 20 trabajadores del sector privado. Hasta que no se aprobó la reforma previsional, Brasil gastaba el 53 % del presupuesto estatal en jubilaciones de empleados públicos.

Bolsonaro puso fin a los privilegios de la clase política

Tras poner fin a la desigualdad entre el sector público y la clase trabajadora, los brasileros podrán ahorrar 1 billón de reales en 10 años (250 mil millones de dólares) lo que permitirá inversión en infraestructura y disminución de la brutal carga tributaria brasilera.

Tanto la ganancia como el ahorro para los brasileros aumentó, pues la administración Bolsonaro superó su meta en tiempo récord. En los primeros nueve meses del 2019, Brasil privatizó más empresas públicas de lo que tenía previsto en un año entero. Así puso fin al monopolio estatal de diversas industrias y fomentó la creación de empleo en el sector privado.

La meta inicial era 20 mil millones de dólares, producto de las privatizaciones en el primer año de gestión. Pero en la primera semana de octubre, el Gobierno anunció que superó por 3,5 mil millones de dólares la meta trazada. La información la dio a conocer la Secretaría Especial de Privatización, Desinversión y Mercados del Ministerio de Economía.

Según los datos, las privatizaciones y desinversiones sumaron 19 mil millones de dólares, las concesiones de 1,4 mil millones de dólares y las ventas de activos naturales de 2,9 mil millones.

De acuerdo con el informe, en los últimos diez años Brasil ha gastado 190 mil millones de reales (46 mil millones de dólares) con subsidios y contribuciones en propiedad estatal.

En total, no solo disminuyeron los subsidios, sino que quedó un excedente, gracias al proceso de privatizaciones.

«Menos Estado, menos puestos en manos de los políticos, más eficiencia y dinero público gastado en lugares realmente necesarios», escribió Bolsonaro en Twitter, compartiendo un informe de TV Brasil sobre el tema. «Iremos más allá», afirmó Bolsonaro al comentar sobre el éxito del programa de privatización y concesiones en 2019.

El FMI rebaja su previsión de PIB mundial al 3,3 % en 2020 por los emergentes

Gracias al mejoramiento de Brasil, pese a la inestabilidad política y económica de Chile y la falta de crecimiento en México, producto del gobierno que espanta toda inversión y monopoliza por medio del Estado a las industrias que más podrían sumar a la economía y facilitar el ahorro para los mexicanos, es que hubo y habrá crecimiento en hispanoamérica.

Sin embargo, el FMI sí ha rebajado ligeramente sus previsiones de crecimiento de la economía global al 3,3 % en 2020 y al 3,4 % en 2021, debido a posibles «sorpresas» negativas en mercados emergentes, causa del malestar.

Chile era el país más próspero de la región, con la menor pobreza (8,36 %), el sueldo mínimo más alto y la mayor posibilidad de ascenso social. Pero las protestas desatadas en octubre pusieron de manifiesto que hay un anhelo no por vivir mejor, sino en igualdad, así implique vivir en la pobreza. Para lograrlo, los manifestantes consiguieron un plebiscito que podría cambiar la Constitución para así instaurar una de «derechos sociales».

Hasta el momento 165 000 personas han quedado desempleadas, como resultado de los saqueos, paros y el estado de emergencia.

Paralelamente, la economía de México tiene saldo negativo. No ha crecido desde que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) asumió el poder en diciembre de 2018, y el producto interno bruto (PIB) está en rojo: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Disminuyó 39 % la creación de puestos laborales en México en el 2019 respecto al 2018. En vista que el desempleo es uno de los principales indicadores macroeconómicos claves para señalar una recesión, ya empezaron las alertas.

En medio de la preocupación que producen las economías de Chile y México, el FMI destacó como buena noticia internacional el fin del conflicto comercial entre China y Estados Unidos que se consolidaron pese a la tensión de EE. UU. con Irán.

China, al ser el mayor importador de petróleo en el mundo incide para que haya una solución pacífica y frente a la crisis de alimentos que atraviesa, importar de la zona agrícola de EE. UU. será de mutuo beneficio.

Aunque el FMI pronostica que el crecimiento de EE. UU. caerá levemente este año y el que sigue, los pronósticos son alentadores para Brasil y la región, mientras Bolsonaro promete que seguirá avanzando con las privatizaciones y por tanto achicando el Estado, a la par que genera empleos en el sector privado, que es el productivo.

Selló su primer año en el gobierno con más de 1,1 millones de empleos generados y todavía quedan tres más, ahora con un aliado en la frontera sur, Uruguay.

 

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