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El colaboracionismo que mina la oposición en Venezuela

By: Guillermo Rodríguez González - Ene 7, 2017, 8:00 am
(Scoopnest) colaboracionismo
Los colaboracionistas en potencia o en ejercicio pueden “criticar” el estalinismo de Stalin y aplaudir el de Fidel Castro. (Scoopnest)

Los colaboracionistas en que primero pienso al escuchar la palabra son los franceses que desde el régimen de Vichy apoyaron la ocupación militar de su país por el nacional socialismo alemán. Algunos creyeron que ante la inevitable derrota era la única alternativa para Francia. No entendían la naturaleza del totalitarismo con el que firmaban la paz. Otros la entendían y admiraban. Fue consciente su apoyo al Reich que les había derrotado y ocupado. En pocos años Europa Oriental vería mucho de aquello. Pero a los colaboracionistas de la ocupación soviética no se les suele señalar por lo que fueron.

Los conscientes de Vichy eran nacionalistas, racistas, socialistas y militaristas. Quinta esencia del servilismo no podían sino admirar al nacionalsocialismo de Hitler. Siempre aspiraron a lo que logró el III Reich. Economía centralmente planificada, control de precios y de cambio. Enrolamiento de toda la población en organizaciones paramilitares. Destrucción de la oposición y  criminalización de la disidencia. Compartían la idea del gobernante al que su más reconocido filósofo y jurista declaraba encarnación intemporal del pueblo, haciendo de su voluntad ley al retorcer con un formalismo repugnante el sentido de espíritu del pueblo de la tradición jurídica germana. Todo en el más estricto apego al formalismo jurídico, cambiando ley tras ley, hasta crear el corpus jurídico colectivista del caudillo soberano y la sociedad servil. La sutileza de un totalitarismo tan criminal como el soviético en estricto apego al formalismo jurídico fue muy atractiva en ciertas decadentes elites intelectuales occidentales.

Sin caudillo propio a quien lamer el trasero, aquellos colaboracionistas lamian el del que les demostró con la victoria militar la superioridad totalitaria que admiraban. No menos serviles fueron quienes en Europa Oriental harían poco después lo mismo ante el no menos absoluto y genocida caudillo de la URSS, Joseph Vissarionovich Stalin. Aunque la guerra empezó con la alianza germano-soviética, solían justificarse los colaboracionistas el cooperar con los victoriosos alemanes como preferible al comunismo. Idénticos colaboracionistas, darían la excusa del mítico nazi-fascismo capitalista occidental para colaborar activamente con la ocupación soviética.

 

Nacional socialismo, fascismo y marxismo, son variantes del mismo colectivismo primitivista. Comparten la negación de la realidad, individualidad, propiedad y Derecho. Únicamente en el absurdo del polilogismo racial o clasista pueden justificar su tiranía, para una falaz justicia colectiva que se reduce a justificación de la envidia.  Los que apoyen regir así, ya no el Estado sino la totalidad de la sociedad, terminarán en servilismo absoluto y ciega obediencia. Los gobiernos con ambición totalitaria únicamente toleran la disidencia -cuando y mientras- no puedan exterminarla.

En mi país, Venezuela, un proyecto totalitario socialista llegó al poder democráticamente hace 17 años, y desde el poder al que se aferra contra viento y marea intenta alcanzar el totalitarismo. Pese a su origen electoral es un proyecto tan revolucionario como el de Lenin. Como fue el de Hitler. De sus fracasados intentos de golpe de Estado a la fecha, no ha dejado de comunicar con mayor o menor intensidad táctica sus ideas, nacionalistas, racistas, socialistas y militaristas. Antes a ese socialismo le etiquetaban derecha, ahora izquierda. Y es el mismo.

El socialismo en el poder en Venezuela denomina a sus contrarios fascistas. Es izquierda con beneplácito del grueso del socialismo global. Como plañideras claman socialistas opositores que el fascismo gobierna y los socialistas son ellos. Y lo son, pero también quienes gobiernan. No es socialismo y no fue socialismo son la primera y  última excusa en toda derrota socialista. Pero del difunto tirano de Cuba, al narcoterrorismo obteniendo impunidad en Colombia y la hipócrita intelectualidad socialista de Europa y los EE.UU. como socialista entendieron al totalitarismo en construcción en Venezuela quienes ponen o quitan la etiqueta cual nuevo Comintern.

Carece de importancia, no menos socialista fue Hitler que Stalin. Pero sería torpe identificarse con el totalitarismo que perdió la guerra y del que más se ventilaron sus crímenes. Sirven al que ganó, del que quedan regímenes en pie. Los colaboracionistas en potencia o en ejercicio pueden  “criticar” el estalinismo de Stalin y aplaudir el de Fidel Castro.

Es inútil reclamar racionalidad en ideas colectivistas. No ven contradicción en oponerse a que las haga leyes y aplique otro en lugar de ellos. El problema son las ideas que se hacen leyes contrarias a Derecho. Y sin embargo leyes que dan al gobierno poder sobre vidas y propiedades. La legislación positivista hoy en boga tiene el mismo potencial que la teoría jurídica de Carl Schmitt. Hay más delitos contra entelequias o colectivos, además de los tradicionales contra patria y nación; hay contra ecología, niños, mujeres, minorías, o lo que se les ocurra. La tiranía de lo políticamente correcto fue el marasmo cultural del que nació en todo el mundo una legislación con la que puede ser delito penal la expresión de casi cualquier opinión. En Venezuela los revolucionarios jueces del tribunal constitucional mantienen al poder totalitario inmune a una judicialmente anulada mayoría electa del poder legislativo. La triste paradoja es que buena parte de la jurisprudencia en que se basan, como la teoría del derecho de las que obtuvo sus leyes, no las invento la revolución sino el socialismo opositor que ahora las sufre.

Sospecho que en el socialismo opositor venezolano hay colaboracionistas conscientes del que gobierna. Conscientes y pagados. Estoy seguro que hay otros que ni lo son, ni lo serán del gobierno. Pero no dejan de serlo de la idea con que gobierna. Es trágico. Sean intelectuales o políticos, debe ser triste y confuso para quienes siempre obtuvieran de su colaboracionismo con el totalitarismo su legitimidad política y prestigio intelectual encontrarse accidentalmente del otro lado. Aquí, ahora hacen un mal papel de ofendidos al señalarse sus públicas  demostraciones de admiración a Fidel Castro. Lo ven como exigirle a Neruda explicaciones por su poema de culto a Stalin como si hubiera sido a Hitler. Nunca entenderán que sí hubiera sido exactamente igual.

Guillermo Rodríguez González Guillermo Rodríguez González

Guillermo Rodríguez G. es investigador del Centro de Economía Política Juan de Mariana y profesor de Economía Política del Instituto Universitario de Profesiones Gerenciales IUPG, de Caracas, Venezuela.

Colombia: Tasa de homicidios per capita en Bogotá llega a su nivel más bajo en 40 años

By: Ysol Delgado - @Ysolita - Ene 6, 2017, 8:27 pm
El 2016 cerró con una reducción del 4 por ciento en el índice de muertes violentas en el país, cerca de 500 vidas se salvaron con respecto al año 2015. La meta, según las autoridades, es terminar el 2017 con una tasa promedio de 21 homicidios por cada 100.000 habitantes (Cablenoticias)

Tanto las cifras oficiales que reporta Medicina Legal, como las que entregó la Policía al Distrito, afirman que la tasa de homicidios en Bogotá se redujeron durante el último año. La Alcaldía Mayor afirma que estos resultados se deben a la inversión en seguridad en las localidades del centro, que eran las que aportaban buena parte de las muertes violentas. También, el trabajo en conjunto entre el Distrito y las autoridades y la caída de los feminicidios. El informe que presentó la Secretaría de Seguridad y que está basado en datos de la Policía, indica una reducción del 6 % en el 2015. La cifra descendió de 1.334 a 1.263 asesinatos, eso quiere decir que la tasa cayó de 16,9 % a 15,8 % por cada 100 mil habitantes. El resultado es calificado por el Distrito como algo "histórico". Además, esa mejora en los índices de seguridad se reflejó en la reducción de un 22 % en las extorsiones de la capital y a 21 % en secuestros respecto al año anterior. Lea más: Filtran informe militar sobre posible atentado del ELN en Bogotá Lea más: Revocatoria de Peñalosa en Bogotá: jugada política de malos perdedores izquierdistas  El gobierno de la República de Colombia dice que estas cifras van a mejorar aunque por ejemplo, el hurto en todas sus modalidades, se siga manteniendo en una media del 3,5 %. Luis Carlos Villegas, ministro de Defensa, indicó al diario El Tiempo que hace un año y medio la extorsión más bien iba en alza en varias zonas del país; hoy en día hay 1.220 casos menos que en el 2015. Afirmó que "las personas están denunciando más, lo que demuestra mayor confianza en nuestras instituciones. Y esto se refleja en que las autoridades han podido reaccionar mejor, ser más eficientes, incluidas las autoridades judiciales". Villegas recalcó que otro de los factores que ayudaron a esta mejora es el cese al fuego por parte de las FARC. Por otro lado, Jorge Hernando Nieto, director de la Policía general dijo que "el hurto es una acción de oportunidad en la gran mayoría de los casos, y aminorarlo es nuestro gran reto". googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-1459522593195-0'); });   Señaló que actualmente están trabajando para conformar equipos especialistas para que desarticulen a las redes que se dedican a este tipo de delito. "Lo haremos de la mano de la tecnología, de la identificación biométrica, de los helicópteros de seguridad que van a estar patrullando las 24 horas del día, de la triangulación del delito para cerrarle el paso". El director afirmó que la reducción del hurto de automotores se redujo en un 3 %, de 7.558 carros, se pasó a 7.345 al año. A pesar de ello, el robo de motos se incrementó en un 7 %. En cuanto al hurto a las personas, en el 2016 se registraron 105.208, un 7 % por encima al año anterior, aunque es importante destacar que la cifra puede estar muy por debajo de la realidad, ya que no siempre los ciudadanos denuncian por temor o porque sienten que no habrá una reacción efectiva por parte de las autoridades. Finalmente, el ministro de Defensa aseguró que será prioridad para el 2017 enfrentar con contundencia a los grupos de armados de crímenes organizados y que con base en los preceptos del Derecho Internacional Humanitario, se les pueda aplicar toda la fuerza del Estado. Finalmente, Villegas advirtió: "Queremos resultados efectivos contra el ‘clan Úsuga’, el grupo de narcotraficantes más grande del país. Son responsables de muchas de nuestras desgracias en el Urabá antioqueño y chocoano, en Córdoba y otras regiones del país". Fuente: El Tiempo

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